La Universidad de Santiago de Chile alcanzó el lugar 311 en el QS World University Rankings by Subject 2026, en la categoría Ingeniería y Tecnología, consolidando su posición entre las instituciones más destacadas del mundo en esta área estratégica del conocimiento.
El avance en esta categoría -una de las más competitivas a nivel global- representa un hito relevante para la Facultad de Ingeniería y la Usach, ya que refleja el impacto directo de su quehacer en investigación, formación y vinculación con el entorno productivo.
Este resultado da cuenta de un fortalecimiento sostenido en indicadores clave, como la reputación académica, el impacto de la investigación y la valoración por parte de empleadores, aspectos especialmente determinantes en disciplinas de ingeniería. En particular, el aumento en publicaciones científicas de alto impacto y su nivel de citación evidencian una mayor incidencia del conocimiento generado por la universidad en redes académicas internacionales.
Para el decano de la Facultad de Ingeniería, Dr. Cristian Vargas, este avance no solo es un reconocimiento a la trayectoria de la FING, sino también una señal clara de proyección. “Este resultado nos tiene muy contentos porque se debe al trabajo de toda la comunidad académica, de todos los profesionales que nos apoyan en gestión y también de los estudiantes”, sostuvo.
Agregó que “esto nos posiciona como la segunda Facultad de Ingeniería dentro de las universidades estatales, lo cual es muy relevante. Además, consolida la visión que el país ha tenido en torno a la ingeniería, como potenciar Ingeniería 2030, un proyecto transformador que nos permitió avanzar en el acortamiento de carreras, incorporar el sello de innovación y emprendimiento en las mallas curriculares e impactar aún más con nuestra transferencia tecnológica. Asimismo, nos proyecta hacia un eventual acortamiento adicional de carreras para aumentar la competitividad y avanzar en la acreditación internacional”.
Del mismo modo, el rector electo, Dr. Pedro Palominos, destacó que este avance representa una gran oportunidad, pero también una enorme responsabilidad. “Como universidad pública y estatal, nuestro desafío no es únicamente avanzar en rankings internacionales, sino asegurar que ese posicionamiento se traduzca en un mayor impacto para Chile y sus territorios. Debemos consolidar una estrategia que fortalezca la investigación de excelencia con sentido público, que promueva la colaboración internacional y que potencie la transferencia de conocimiento y tecnología hacia los grandes desafíos sociales, productivos y ambientales del país”, señaló.
“Este avance nos invita a seguir fortaleciendo nuestras capacidades institucionales: mejorar infraestructura y equipamiento, apoyar el desarrollo académico, modernizar procesos y profundizar una internacionalización inclusiva que permita ampliar oportunidades para toda nuestra comunidad universitaria”, enfatizó.
El rector electo agregó que avanzar significativamente en un ranking tan competitivo como QS, en el área de Ingeniería y Tecnología, constituye un reconocimiento al esfuerzo colectivo y a una visión institucional construida durante años.
Este resultado reafirma el rol de la Facultad de Ingeniería como un actor clave en la formación de profesionales altamente capacitados, con una fuerte orientación hacia la innovación, la tecnología y el impacto social. El desafío es consolidar este posicionamiento y avanzar hacia niveles aún más altos de liderazgo global, en un contexto donde la ingeniería cumple un papel central en la transformación productiva, tecnológica y social del país.
Queremos destacar que ubicarse en el top 350 mundial en Ingeniería y Tecnología no es fácil y fortalece la visibilidad internacional de nuestra ingeniería, amplía las posibilidades de colaboración con centros de excelencia y refuerza la capacidad para atraer talento académico y estudiantil.
Con este logro, la Universidad de Santiago y su Facultad de Ingeniería reafirman su compromiso con una ingeniería de excelencia, conectada con el entorno y orientada a aportar soluciones concretas a los desafíos del siglo XXI.
