La estudiante de Bioquímica de la Universidad de Santiago, Martina Olivares, integró el equipo internacional que obtuvo el tercer lugar y el Premio del Público en el concurso “Desafío Juvenil para aliviar la pobreza”, organizado por la Universidad de Tsinghua en China, con un proyecto que propone reutilizar residuos de la industria minera para generar soluciones sostenibles en comunidades cercanas a zonas de extracción.
El concurso reunió a más de un centenar de estudiantes de China, Brasil, Perú y Chile quienes presentaron sus proyectos orientados a combatir la pobreza global a través de soluciones innovadoras y desde una mirada multidimensional.
“Minova” fue la propuesta en la que participó la estudiante de la Facultad de Química y Biología junto con otros cuatro estudiantes, siendo la única representante de la Universidad de Santiago participante en este concurso.
El proyecto se enfocó en el uso de residuos de la industria minera y la creación de materiales sostenibles que permitieran impulsar el desarrollo de las comunidades cercanas a zonas de actividad minería.
“Averiguamos cómo podíamos usar los relaves como una herramienta para la comunidad. Entonces vimos la forma de recuperar residuos de la industria minera y hacer como microplantas de tratamiento para que después la comunidad lo pudiera manejar, ese era nuestro ideal”, explicó Martina.
El proyecto, que obtuvo el tercer lugar (bronce) y el Premio del Público, reunió a estudiantes de Chile, Perú y China pertenecientes a la Universidad de Chile, la Universidad de Santiago de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Tsinghua.
Como premio, el equipo realizó una estadía de diez días en China la que incluyó una pasantía en la Universidad de Tsinghua para perfeccionar la propuesta desarrollada en el concurso.
