Especialistas entregan recomendaciones para enfrentar el cierre del año académico

Daniel Sánchez Álvarez, médico y director del Centro de Salud Usach, la nutricionista Viviana Carrasco Barqui, jefa de la Unidad de Servicios Alimentarios y la terapeuta ocupacional Sofía Silva Adasme, dieron a conocer información de interés para que nuestra comunidad estudiantil pueda abordar de la mejor forma el término del año universitario. 

En la fotografía aparecen estudiantes saludables de la Universidad e Santiago de Chile, saludando a la cámara en el antiguo edificio de la FAE.

El fin de año académico concentra evaluaciones, cierres de proyectos y, muchas veces, una alta carga emocional. El autocuidado no es un lujo, sino una necesidad para prevenir el agotamiento físico y mental. Dormir adecuadamente, respetar tiempos de descanso y reconocer nuestros límites permite llegar a las vacaciones en mejores condiciones de salud.

“Lo principal es intentar mantener horarios de sueño relativamente regulares, incluso en periodos de celebración. No se trata de ‘recuperar el sueño’ todo en un solo día, sino de dormir bien de manera constante. También es muy beneficioso desconectarse de pantallas y correos académicos o laborales por momentos, priorizando actividades recreativas, paseos al aire libre o simplemente espacios de pausa consciente”, señaló el médico Daniel Sánchez Álvarez, director del Centro de Salud Usach.

Consultado por cómo cuidar la salud mental, el médico manifestó que es normal sentir cansancio, ansiedad o incluso desánimo al cerrar el año, por lo que su recomendación es validar esas emociones y no minimizarlas. Hablar con personas de confianza, organizar las tareas pendientes de forma realista y evitar la autoexigencia excesiva. Si el malestar persistiera o interfiere con la vida diaria, será necesario buscar apoyo profesional, lo que es una señal de responsabilidad y no de debilidad.

En cuanto a entregar un consejo para la comunidad de estudiantes y del funcionariado de la Universidad, sostuvo que concluir un año también puede ser una oportunidad para cuidarse, agradecer lo vivido y recargar energías. 

“Escuchar el propio cuerpo, respetar las necesidades de descanso y priorizar el bienestar integral es una inversión directa en la salud y en un mejor comienzo del año que viene. Terminar el año con mayor conciencia y cuidado personal, entendiendo que el bienestar físico y mental es parte fundamental de la vida universitaria”, enfatizó.

Barriga llena, corazón contento

La nutricionista Viviana Carrasco Barqui, jefa de Unidad de Servicios Alimentarios, expresó que, en periodos de alta exigencia académica, como cierres de semestre, es habitual que los estudiantes modifiquen sus hábitos alimentarios, se salten comidas o seleccionen alimentos de rápido consumo y bajo aporte nutricional. Sin embargo, mantener horarios de alimentación establecidos y optar por preparaciones equilibradas permite sostener adecuados niveles de energía, concentración y rendimiento académico.

“Comer cada 3 a 4 horas, incluir proteínas, carbohidratos complejos como los productos integrales y grasas saludables en las comidas principales, junto con una adecuada hidratación, ayuda a prevenir fatiga, dolores de cabeza e irritabilidad, síntomas frecuentes en contextos de estrés”, manifestó Viviana Carrasco Barqui, jefa de la Unidad de Servicios Alimentarios de la Vicerrectoría de Apoyo Estudiantil.

Durante estas semanas, se recomienda preferir preparaciones simples pero nutritivas, que incorporen proteínas, frutas, verduras, legumbres, frutos secos, huevos o colaciones saludables, además de moderar el consumo excesivo de café, bebidas energéticas y azúcares. También es importante mirar la alimentación como una forma de autocuidado. Darse el tiempo para comer y escuchar al cuerpo, reconociendo cuándo tiene hambre y cuándo ya está satisfecho, es clave. 

“Se debe evitar comer frente al celular u otras pantallas, para poder concentrarse en lo que uno está comiendo y ser más consciente de ese momento. Asimismo, es beneficioso respetar los tiempos de descanso, ya que contribuye enormemente a manejar mejor el estrés y a transitar el cierre del semestre con mayor bienestar físico y mental”, aseguró la nutricionista.

Ocuparse más que pre-ocuparse

Terapeuta ocupacional del Centro de Salud Usach, Sofía Silva Adasme, reveló que las clausuras de ciclos, como puede ser el cierre del año académico, pueden desordenar las rutinas habituales, lo que impacta directamente en el bienestar personal.

“Es importante revisar cómo estamos distribuyendo nuestro tiempo entre estudio o trabajo, descanso, autocuidado y actividades significativas. Cuando una sola área ocupa casi todo el día, como las obligaciones académicas, suele aumentar el estrés y la sensación de agotamiento”, explicó la experta.

Otro aspecto clave es retomar o incorporar actividades significativas, aquellas que generan disfrute y sentido personal, como leer, hacer ejercicio suave, cocinar, escuchar música o compartir con otros. No se trata de perder el tiempo, sino de actividades que regulen las emociones y favorezcan la salud mental.

La terapeuta ocupacional, también puso el acento en la planificación realista del fin de año. Recomienda dividir tareas grandes en pasos pequeños, establecer prioridades y permitir cierta flexibilidad. “Organizar el día con metas alcanzables reduce la ansiedad y mejora la sensación de control, es decirle a nuestro cerebro: un paso a la vez (…) De igual forma, quiero hacer hincapié en la relevancia de escuchar las señales que entrega el cuerpo, como el cansancio extremo, la irritabilidad o la falta de motivación, que son alertas que nos invitan a ajustar el ritmo. Cuidarse también es aprender a parar”, aseguró Silva.

 

 

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