A cargo de la profesora Ximena Díaz Cornejo, el curso de Intervención Psicosocial comenzó a trabajar con las selecciones deportivas de la universidad durante el primer semestre de 2024.
Motivada por su propia experiencia como deportista destacada durante su época universitaria, la académica buscó acercar la psicología al deporte, ofreciendo a sus estudiantes un espacio de aprendizaje real y poco tradicional. “Trabajar con las selecciones significa estar en un espacio que, si bien es deportivo, también es educativo, donde primero son estudiantes y, a propósito de que son estudiantes, practican un deporte”, comenta.
El foco principal del ramo es que las y los estudiantes puedan llevar a cabo un proceso de intervención completo, incluyendo la realización de un diagnóstico, diseño, implementación y, finalmente, una evaluación de la intervención misma. El objetivo es presentarles a las y los futuros psicólogos la amplia gama de realidades y espacios de intervención en los que pueden desempeñarse, de modo que la experiencia se vuelva más significativa y los ayude a mirar su carrera con un sentido más amplio.
El propósito de realizar este tipo de intervenciones es que las y los estudiantes de Psicología “vean que se pueden hacer en cualquier tipo de organización y que finalmente cualquier grupo humano va a tener ciertas necesidades y objetivos distintos, que en este caso apuntan al rendimiento o a un desarrollo más deportivo”, explica la docente.
Asimismo, el proyecto fue diseñado para ofrecer beneficios tanto a quienes reciben la intervención como a quienes la aplican, optimizando la formación profesional del estudiantado y mejorando el desarrollo individual y colectivo de los deportistas. A esto se suma que trabajar dentro de la misma universidad también implica un aporte sustantivo a la comunidad y facilita la gestión de tiempos y espacios para las y los estudiantes, al no tener que movilizarse fuera del campus.
Con todo esto, la profesora Díaz presentó la iniciativa al jefe del Departamento de Gestión del Deporte, Cristian Espíndola, y al jefe de la Unidad de Deportes de Competición, Andrés Vásquez, quienes, entusiasmados por la posibilidad de cubrir un área que hasta ese momento no contaba con apoyo, aceptaron la propuesta.
Siendo este el tercer año de aplicación, las impresiones han sido positivas entre todos los actores involucrados. Por parte del Departamento de Deportes, Andrés Vásquez dice que las intervenciones “han sido súper bien recibidas y han generado instancias de reflexión dentro de cada una de las selecciones en las que se ha trabajado. Esto igual demuestra que es algo necesario y que tiene un gran potencial de crecimiento dentro del desarrollo de las selecciones de la Usach”.
En tanto, el entrenador de la selección de Karate, Rolando Reyes Hernández, destaca el trabajo realizado por las y los estudiantes de Psicología en su equipo. “Nos ha permitido buscar nuevas formas de juntar al grupo porque es una instancia distinta, de conocernos un poco más y no solamente ser compañeros de entrenamiento, sino que además saber qué cosas les gustan al otro o conocer sus experiencias de vida”, comenta.
Presentación de resultados
Para cerrar el curso de intervención de este semestre, la docente extendió la invitación a las selecciones, junto a sus entrenadores, y al Departamento de Gestión del Deporte para participar en una instancia de retroalimentación, donde las y los asistentes pudieron ser testigos del trabajo realizado en cada uno de los equipos.
El estudiantado presentó ante la profesora, las selecciones, entrenadores y autoridades la experiencia de intervención completa, abordando los objetivos, estrategias, problemas identificados, actividades realizadas, resultados y sugerencias para seguir trabajando en el fortalecimiento de ciertas debilidades.
Durante la presentación de resultados, las selecciones pudieron comentar y compartir sus experiencias con el resto del público, mientras que el jefe de Deportes intervino con sus impresiones y dudas respecto de los posibles caminos a seguir en cada caso.
Una de las necesidades que se pudieron identificar en esta oportunidad, sumadas a las experiencias de años anteriores, responde a la complejidad de compatibilizar la carga académica con la deportiva. En este intento por equilibrar ambas responsabilidades, entendiendo que el deporte para las y los seleccionados es una práctica de rendimiento y no algo meramente recreativo, aparecen necesidades asociadas a la gestión emocional.
En ese sentido, la profesora Ximena Díaz enfatiza en que “para los estudiantes deportistas el foco de las intervenciones debe estar pensado en algo que sirva para la práctica deportiva en sí misma, pero muchas veces la gestión emocional puede ser más transversal”.
Es por esto que la docente expone que “por un lado pueden necesitar herramientas más a nivel personal, para la práctica deportiva o para la vida cotidiana y por otro lado, necesidades que son más propias de las dinámicas grupales, como temas de comunicación, de cohesión grupal y sentido de pertenencia con el grupo”.
De este modo, el cierre del proceso de intervención finalizó con los agradecimientos de todas las partes involucradas por el aprendizaje y los resultados obtenidos durante el semestre. Mientras que las selecciones reconocieron el trabajo de sus compañeros y compañeras de Psicología por contribuir a un cambio positivo en los equipos y manifestaron su expectativa de poder contar con un nuevo proceso el próximo año.
